El trabajo de Unidad Domiciliaria frente a la pandemia

Con la llegada de la Pandemia, se inicia un nuevo reto para el rubro de la salud. Se deja atrás la atención presencial para pasar a implementar una atención a distancia, se reestructuran áreas para las personas que posiblemente estén contagiadas de COVID19 y dentro de ello también la atención a domicilio muta para seguir cuidando a nuestros pacientes desde casa sin ponerlos en riesgo.

Te narramos la experiencia de nuestros héroes de bata blanca que visitan a los pacientes más vulnerables en esta pandemia.

Estado de Emergencia

Una situación que no era fácil de afrontar en primera instancia pero que a la vez exigía una respuesta rápida para evitar mayores riesgos tanto en los pacientes como en los trabajadores de salud. El proponer objetivos claros era un primer paso para llevar a cabo un plan de acción que se iba a implementar en la Unidad de Atención Domiciliaria, que refleje nuestro modelo de atención centrado en el paciente: garantizar la seguridad del personal, paciente y familiares; aumentar la habilidad de respuesta a la epidemia y reducir el riesgo de convertirnos en el centro amplificador del brote.

Para el cumplimiento de estos objetivos se trazaron estrategias que ayudaran a disminuir riesgos de contagio. Se propuso una jerarquía de controles donde se eliminó los peligros físicos, se sustituyeron materiales peligrosos, controles de infraestructura, como aislar a las personas del peligro de contraer el virus, controles administrativos, como cambiar el modo de trabajo del personal con procesos más seguros y el uso de protección personal para todos los trabajadores.

“Al inicio de esta situación, todos sentíamos mucho temor e incertidumbre al no saber qué iba a pasar y cuanto iba a durar toda esta situación. Luego, también pasamos momentos muy tristes cuando nos enteramos de colegas y/o familiares que se enfermaban gravemente y en algunos casos, lamentablemente no pudieron superar la enfermedad. Fue muy triste saber que amigo(a)s perdían a su madre o padre, también perdimos a un querido amigo de la unidad de transporte, fue un golpe muy duro.”

Lily Roxana Caballero Calixto – Terapia Física

También, se reforzó la aplicación de precauciones estándares para todos los pacientes, como la higiene de manos, uso de EPPs, limpieza y desinfección de equipos médicos e instrumental, limpieza de ambiente, ropa y manejo de desechos. Cada actividad era sumamente importante para responder de manera adecuada a la pandemia.

Se priorizó el triaje y el reconocimiento temprano de los casos por parte de enfermería y de la mano con el área médica para que el proceso sea efectivo. Las medidas de prevención, los protocolos que ya se manejaban tuvieron que pasar a un enfoque COVID, implementar nuevos procesos, reestructurar actividades para priorizar las atenciones presenciales y evaluar las atenciones que podían ser por teléfono (telemonitoreo).

Al inicio del Estado de Emergencia se atendieron a los pacientes, pero de forma priorizada. Al inicio mientras nos organizábamos realizábamos seguimientos telefónicos, de presentar algún paciente signos de alarma se programaba visita por el equipo de urgencia. Más adelante, al contar con protocolos se reiniciaron las visitas a pacientes más delicados (equipo de paliativos) y a los pacientes nuevos para posibilidad de ingreso. Al momento, aún continuamos con telemonitoreo a los pacientes crónicos y visita si el médico o algún colaborador evidencia signos de alarma.”

Ursula Gabriela Jelicic Lopez Sanden – Médico

Telemonitoreo y teleconferencia

El trabajo que se realiza desde Unidad Domiciliaria ha sido mediante telemonitoreo y teleconferencia, se minimizó las actividades presenciales y se pasó a evaluar la calidad de esta nueva modalidad de atención como nueva herramienta de cuidado y seguimiento a los pacientes.

Como estrategia principal se ha trabajado en el empoderamiento del paciente y la familia para tener como resultado el autocuidado. El cuidador juega un rol muy importante para una atención segura y de calidad en casa, genera un entorno apropiado para la atención y recuperación del familiar. Sobre ello, se centran los esfuerzos de orientación, educación y preparación para el cuidado y autocuidado que permitan acciones seguras a largo plazo para el paciente.

“Ante la gran demanda dada el Estado de Emergencia, no se dejó de atender a nuestros pacientes crónicos, paliativos, pediátricos, seguimiento de altas nuevos, transferencia, etc. La familia y el paciente no se han sentido abandonados, hemos sabido enfrentar la nueva situación, con gran empeño y esfuerzo para continuar brindado cuidado a nuestros pacientes. Se ha podido llevar desde el intrahospitalario al extrahospitalario, por ejemplo: secuelas COVID, donde se ha educado a nuestros cuidadores para la atención de sus pacientes, el cual muchos de ellos han cambiado la situación de su salud y es algo nuevo para ellos. Ha sido un reto, pero sea logrado mucho.”

Angela Rosmery Huaripaucar Canchanya- Enfermería

Trabajo en equipo

El cambio llegó para todos de distintas formas, pero la diferencia está en cómo es asumida. Nuestro equipo de profesionales lo afrontó con responsabilidad, adaptándose con sus propios recursos para responder ante está nueva situación, el trabajo y apoyo del equipo siempre se sintió y nunca faltó. Se adecuaron al trabajo en casa y mantuvieron la comunicación y coordinación entre áreas para intercambiar información y tomar las mejores decisiones.

“La actitud positiva de los compañeros y coordinadores ha permitido ir diseñando nuevas estrategias de llegar a las familias: videollamadas, seguimiento telefónico respetando un protocolo. La responsabilidad con la que se asume el trabajo con los pacientes y las familias.”

Loly Yluf Estela Cervera- Trabajo social

“Nuestro estar en servicio, entrega, valentía, profesionalismo, la flexibilidad al cambio, el reinventarnos en el camino según la necesidad de nuestros pacientes.”

Viviana Petronila Cardenas Olortegui – Psicología

Todo lo que se vive es una oportunidad de aprendizaje y estamos comprometidos con seguir mejorando nuestros procesos para una atención oportuna, de calidad y seguridad para el paciente y el equipo profesional que lo acompaña.

No hay otra forma de enfrentar esta pandemia que el trabajo en equipo, la solidaridad, el autocuidado y una comunicación efectiva desde todas las instancias.