La lactancia materna ¿qué beneficios tiene?

Los componentes de la leche materna, además de asegurar el crecimiento y desarrollo de los bebés, promueven una serie de beneficios tanto a corto como a largo plazo en la vida del niño o niña.

Valeria Zenteno, pediatra del Complejo Hospitalario, señala que “con el consumo de la leche materna, los bebés comienzan a construir defensas que los protegerán contra diversas enfermedades infecciosas”.

Estos componentes son las vitaminas A, B, C, que permiten un crecimiento saludable y que esté bien protegido; Fósforo y Calcio, para el desarrollo de huesos sanos y fuertes; Hierro, para prevenir la anemia; Proteínas, para la protección contra enfermedades y para que el bebé crezca grande e inteligente; Grasas buenas, que conforme vayan creciendo, los protegerán de enfermedades del corazón y de circulación, y que favorecen el desarrollo intelectual de los niños; Azúcares, para que tenga energía y evitar el desarrollo de la obesidad. Estas también son alimento para el cerebro.

Las enfermedades como infecciones respiratorias o deficiencia de micronutrientes pueden ser evitadas si el bebé recibe la leche materna de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida. “Con la lactancia, los bebés estarán protegidos contra diarreas, infecciones respiratorias como bronquitis, neumonía y otitis, estreñimiento, alergias, enfermedades de la piel como granos y salpullido, sarampión, cólera, obesidad, diabetes juvenil y deficiencia de micronutrientes”, sostiene la Dra. Zenteno.

Pero la lactancia materna no solo beneficia a los bebés sino también a las madres. “Las madres reciben beneficios al dar de lactar; sobre todo en los días posteriores al parto. Alguno de estos beneficios es el vínculo que genera con el bebé al momento de la lactancia, también existe un menor riesgo de hemorragia post parto o de desarrollar anemia”afirma la especialista.

Es preciso recordar que la lactancia materna, durante los dos primeros años de vida del bebé, permite que triplique su peso y aumente su talla en un 50%, asimismo, a largo plazo, potencia la capacidad de aprendizaje y rendimiento escolar del niño o niña.