La salud mental y el adulto mayor

La salud mental se define como un estado de BIENESTAR en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.

El adulto mayor

El ser humano en sus diferentes etapas está intercambiando experiencias y conocimientos con su medio, el aprendizaje no es exclusivo de etapas jóvenes; por lo tanto, el adulto funcional (adulto mayor) continúa este aprendizaje, que educa y le permite adecuarse a las características personales por las que atraviesa.

Cuando la salud mental del adulto mayor está siendo afectada presenta un estado de tristeza profunda, tiende a generar pensamientos negativos consigo mismo, que incluso puede llevarlo al suicidio. En muchos casos puede presentar irritabilidad, cólera, nerviosismo y hasta sufrir de insomnio, fatiga, pérdida de apetito o comer más de lo normal. En estos casos, la familia cumple un rol importante y debe llevarlo a un tratamiento psicoterapéutico para que logre una reestructuración cognitiva donde el paciente aprende a cambiar sus pensamientos negativos y su estado de ánimo. Cecilia Terán, psicóloga clínica de nuestro Policlínico, afirma: “La meta debe ser que el adulto mayor encuentre sentido a su vida. Siempre hay por qué y para qué seguir viviendo”.

¿Cómo fomentar la salud mental en el adulto mayor?

  • Impulsar y cultivar el buen sentido del humor en reuniones, seleccionando películas, lecturas jocosas, chistes u otros que faciliten dicho objetivo.
  • Interactuar con buen trato, poner límites cuando éste no se cumpla, buscar apoyo en la DEMUNA, Centro de Emergencia Mujer o comisarías cuando se vulneren sus derechos.
  • Cuidar el tipo de información que eligen percibir en el día, tomando distancia de aquella de contenido violento, agresivo u otra que genere gran polémica.
  • Incentivar a expresar lo que piensa y lo que siente con respeto a sí mismo y hacia las demás personas.
  • Realizar actividades físicas, artísticas, culinarias u otras. Como el deporte, danza, tai-chi, carpintería, caminatas al aire libre, dibujo, pintura, música, manualidades y otros que ejercitan la creatividad, ingenio, en general actividades cognitivo-emocionales.
  • Cuidar su nutrición, consultando con el especialista del caso.
  • Integrarse en actividades de la comunidad, centro médico, parroquia, donde aportar con la experiencia o donde compartir con otros del grupo etario.
  • Compartir con la familia o con personas cercanas, vecinos, conocidos y otros allegados.

¿Cómo ayudamos en el Complejo Hospitalario?

En el Policlínico contamos con un equipo de psicólogos clínicos que ofrecen a los pacientes el soporte emocional y las estrategias necesarias para solucionar problemas, o situaciones relacionadas al estrés, manejo de emociones, trastornos de ansiedad, depresión, demencia, entre otros.

Cecilia comenta:“el objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas a través del aprendizaje y desarrollo de habilidades personales en la consulta psicológica y psicoterapia.“

El servicio de psicología realiza un trabajo multidisciplinario con el área de psiquiatría, terapia ocupacional, trabajo social, y otras áreas permitiendo que los problemas que afectan al paciente sean tratados de manera integral.