Los cambios de conducta en el adolescente

La adolescencia es una etapa difícil del ser humano ya que se mezclan diferentes sentimientos. Está marcada por la fuerte deseo de experimentar situaciones pero, en muchos casos, sin querer, conocer, aceptar o asumir los riesgos que pueden conllevar. En esta etapa del desarrollo del ser humano surgen los primeros conflictos cuando el adolescente debe tomar decisiones por sí mismo.

¿Qué es un trastorno de conducta?

El trastorno de conducta es una alteración del comportamiento, que a veces es diagnosticada en la infancia. Se caracterizada por un comportamiento antisocial que viola las normas y reglas adecuadas para la edad. Por ejemplo: la irresponsabilidad extrema, el comportamiento trasgresor (como las ausencias escolares o el escaparse), la violación de los derechos ajenos (robo, por ejemplo) o la agresión física hacia otro (asalto u otra violación).

Estos comportamientos aparecen principalmente a consecuencia del contexto donde se desarrolla el adolescente y las características genéticas que posee. Por ejemplo las creencias personales o de la familia, el modo de crianza, la socialización con pares, la educación recibida van a marcar la aparición o no de los trastornos de conducta; muchos de los cuales confirman la tendencia natural al cambio que posee el menor.

¿Qué trastornos presentan los adolescentes?

VMT conductas del adolescente banner 2

 

¿Qué papel juega la familia?

Es necesario que la familia sea consciente que existe un problema y mantenga dos principios fundamentales: comprensión y firmeza. La primera no es alianza ni justificación, tampoco minimización del hecho, sino disposición a escuchar empáticamente. La firmeza, relacionada a manifestar la valoración de lo sucedido; se condena el hecho o la conducta, y no al adolescente.

Nuestra especialista Cecilia Terán, psicóloga del Policlínico, nos da las siguientes recomendaciones:

  • Escúcha antes de aconsejar, o de reprochar, prestar atención, con expresiones neutrales (ajá, ya veo, entiendo, etc.), con actitud propicia, esperando que el menor exprese todo lo que necesita, además explore sus ideas.
  • Realiza preguntas, de cómo sería él si estuviera en tu lugar como padre, como haría con un hijo como él? (utiliza tono de voz neutral sin amenaza ni reclamo), pídele que explique. Guarda silencio así no estés de acuerdo con lo que expresa.
  • Discúlpate y reconoce tus errores con el menor, en un momento personal, de manera pausada.
  • Reconoce tu permisividad o carencias cometidas y señálale como ello no es útil para una vida favorable. Y que juntos lo modificaran.
  • Dile que confías en él o ella para realizar situaciones en conjunto. Dejen claras las responsabilidades individuales y establezcan reglas.
  • Recuerda que la autoridad se gana con admiración no temor.
  • Es fácil querer a una persona perfecta, pero aceptar a tu hijo(a), con sus imperfecciones o diferencias, ello es el verdadero amor que necesitan. Si has realizado una crianza sin límites y normas, tendrás que hacerte cargo de reparar lo que sea necesario, para ayudarlo.
  • Déjalo crecer, ayúdalo a que asuma las consecuencias de sus conductas inadecuadas.
  • Con paciencia y constancias se modificarán los problemas de conducta, no es un cambio inmediato.
  • Recuerda que está en etapa de mayor independencia, por lo tanto debe asumir responsabilidades que lo preparen a la etapa de juventud.