Nuestros pacientes con TBC vencen la COVID19

Solo 3 pacientes del programa contra la Tuberculosis del Policlínico Kaelin se hospitalizaron por complicaciones a causa de Covid19 y gracias al seguimiento estricto de nuestro personal de salud han logrado superarla.

 Si un paciente con tuberculosis enferma de COVID19, aumenta significativamente su riesgo de mortalidad por esta última enfermedad. Es por eso que se pide a nuestros pacientes comunicar los signos y/o síntomas de alarma que hagan sospechar de la posibilidad de infección COVID. De esta manera se pueden tomar las medidas oportunas, evitando así complicaciones por esta infección.

“Todos nos hemos tenido que adaptar a la nueva normalidad, el Programa Contra la Tuberculosis ha desarrollado estrategias que aseguren la toma supervisada del tratamiento específico, incorporando para ello a la telemedicina.

Por otro lado, seguimos fomentando la identificación de pacientes sintomáticos respiratorios; para esto también se han desarrollado nuevas estrategias que aseguren cumplir nuestras metas tomando las medidas de bioseguridad necesarias lo cual ha llevado a no presentar cuadro de complicaciones extremas en los pacientes” afirma la Dra. Yndira Montenegro, responsable del Programa de Prevención y Control de Tuberculosis del Policlínico Guillermo Kaelín en Villa María del Triunfo.

Actualmente en nuestro Programa de Prevención y Control de Tuberculosis estamos realizando el seguimiento de 140 pacientes, de los cuales 21 son multidrogoresistentes.

La Dra. Montenegro, comenta: “El paciente que está en tratamiento antituberculoso y se le diagnostica infección por COVID-19, no debe dejar de tomar el tratamiento para la tuberculosis; adicionalmente y según la gravedad de la infección por COVID 19 se le indica, según los protocolos institucionales, las medidas a tomar según cada caso. Entre ellas aislamiento, reposo físico, la ventilación del ambiente donde se encuentre y que entre la luz solar”.

Desde inicio de la pandemia, hemos tenido pacientes del programa también diagnosticados con coronavirus, de los cuales solo 3 llegaron a hospitalizarse por complicaciones derivadas de la infección por COVID19 y comorbilidades crónicas asociadas.

En el Perú hay más de 41 mil personas con diagnóstico de tuberculosis y todos ellos tienen el mismo riesgo de contagiarse de COVID-19 que cualquier otra persona si no cumplen con las recomendaciones generales de cuidado: lavado de manos, distanciamiento social, el uso correcto de mascarilla. Lo más riesgoso es que la mortalidad aumenta significativamente en las personas que contraen ambas enfermedades.

Según la Organización Mundial de la Salud, las personas enfermas con COVID-19 y tuberculosis pueden presentar síntomas similares como tos, fiebre, malestar general y ambas generarían una infección en los pulmones.

Si bien en estos dos casos el contagio es por vía aérea, es la tuberculosis la que tiene el periodo de incubación más largo; es decir que desde el contagio hasta la aparición de los primeros signos y síntomas pueden pasar meses. La revolución de la medicina ha logrado brindar tratamiento que CURA la tuberculosis, solo se necesita tener el propósito de ser responsable y cumplir con las indicaciones dadas en el Programa de Prevención y Control de la TBC del Policlínico Guillermo Kaelin.

La importancia de la familia

La pandemia nos ha expuesto a situaciones desconocidas, que han producido en muchas personas una crisis por el cambio en su estilo de vida. Esto sumado al diagnóstico de tuberculosis produce en nuestros pacientes trastornos del ánimo. Es fundamental para ello contar con el soporte familiar que permita estabilizar y asegurar con éxito el seguimiento del tratamiento.

La familia se convierte en el agente terapéutico que da amor, es solidaria y brinda seguridad sin sobreprotección, promoviendo la responsabilidad del autocuidado. Se necesita del afecto, comprensión, acción alentadora de resiliencia e inteligencia emocional del paciente y su familia para afrontar la enfermedad.

En esta etapa es importante también el entorno social y brindar las condiciones óptimas en conjunto con el equipo asistencial multidisciplinario para la atención del paciente con tuberculosis y todas las posibles comorbilidades, incluidas la posibilidad de la infección por COVID19.

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa, con el tratamiento adecuado y siguiendo estrictamente las indicaciones del equipo de salud sí tiene cura. 

“LA TUBERCULOSIS, SI SE CURA”